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Postres

Postres de manzana sin azúcar: cómo endulzar con la fruta y un crumble de dátiles

La manzana es la fruta que mejor tolera quitar el azúcar de un postre. Ya lleva 10,4 g de azúcares por cada 100 g y, al hornearse, pierde agua y los concentra. Aquí están las cuatro formas de endulzar sin azucarero y una receta que las usa.

Las Manzanas · Equipo editorial

Crumble de manzana y dátiles sin azúcar añadido en una fuente de horno, con una porción servida en un cuenco
  • Tiempo 1 h 5 min
  • Raciones 6
  • Dificultad Fácil
  • Categoría Postres
  • Calorías 352 kcal

Los postres de manzana sin azúcar funcionan por una razón que casi nadie explica: la manzana ya es dulce antes de llegar al horno.

Según USDA FoodData Central, 100 g de manzana con piel llevan 10,4 g de azúcares y un 86% de agua. Cuando la horneas, parte de ese agua se evapora y los azúcares se concentran. La misma fruta sabe más dulce después de 30 minutos de horno que antes.

Buena parte del dulzor de una tarta de manzana nunca vino del azucarero. Vino de la fruta. Y eso es lo que permite quitar el azúcar sin que el postre se vuelva un sucedáneo.

Aquí ordenamos cómo se endulza sin azúcar, qué manzana lo pone fácil y dónde no sale igual. Y una receta que lo aplica: un crumble de manzana y dátiles.

Por qué la manzana aguanta sin azúcar

Compárala con otras frutas de postre. La fresa o la frambuesa llevan menos azúcar y más acidez; sin azúcar añadido quedan ásperas. La manzana madura tiene azúcar de sobra y una acidez moderada que el calor suaviza.

Hay un segundo motivo: la pectina. La manzana es rica en ella, y al cocerse espesa sus propios jugos. En muchos postres el azúcar también hace de espesante, pero en la manzana ese papel ya lo cubre la pectina.

Por eso, de todas las recetas con manzana del sitio, las de horno y compota son las que mejor admiten quitar el azúcar. El bizcocho y el helado, menos. Lo vemos más abajo.

Las cuatro formas de endulzar sin azúcar

No son intercambiables. Cada una resuelve una parte del problema.

La propia manzana, concentrada

Es el método más coherente con el plato. Una manzana asada 35 minutos, o una compota reducida sin tapa, concentra sus azúcares hasta el punto de no echar nada en falta.

Si necesitas endulzar otra cosa, reduce zumo de manzana natural a fuego medio hasta un tercio de su volumen. Obtienes un jarabe de manzana que endulza y aporta sabor a fruta. Dos cucharadas valen por una de azúcar en la mayoría de rellenos.

Dátil y plátano maduro

El dátil es azúcar de fruta con fibra y humedad. Según USDA FoodData Central, 100 g de dátil Medjool llevan 66,5 g de azúcares y 6,7 g de fibra. Picado fino, se funde en el relleno y da un dulzor de fondo con un punto tostado.

El plátano muy maduro, con la piel llena de manchas, hace lo mismo en masas. Es lo que endulza el bizcocho de manzana sin azúcar: dos plátanos sustituyen entre 150 y 180 g de azúcar.

Ambos aportan sabor propio. En un crumble, el dátil suma. En una compota fina para bebé, sobra.

Canela y vainilla

No endulzan. Bueno, no exactamente: no aportan azúcares, pero el cerebro asocia su aroma al dulce. Un postre con canela se percibe más dulce que el mismo postre sin ella. En repostería sin azúcar se aprovecha mucho.

La regla práctica: cuando quitas el azúcar, sube la canela a cucharadita y media por cada cuatro manzanas. La vainilla en vaina funciona igual y da un perfil más fino.

Edulcorantes: qué hacen y qué no

Eritritol, xilitol, estevia o sucralosa endulzan. Es todo lo que hacen.

El azúcar en un postre también carameliza, retiene humedad, da volumen al batirlo con mantequilla y conserva. Un edulcorante no hace nada de eso. Un crumble con eritritol sale más pálido y sabe distinto; está contado en la variante sin azúcar del crumble de manzana clásico. Esta receta va por el otro camino: endulza con fruta.

Si usas edulcorante, que sea de los que aguantan el horno, eritritol o xilitol, y en postres donde el azúcar solo endulzaba.

Qué manzana elegir cuando no hay azúcar

Sin azúcar, la variedad decide el resultado. Hace falta dulzor y poca acidez.

La Golden muy madura es la primera opción. Dulce, con la piel amarilla ya tirando a dorada, y aguanta el horno sin deshacerse del todo. La Fuji es todavía más dulce y se mantiene firme. La Gala también sirve, aunque se ablanda antes.

Evita las ácidas. La Reineta es la manzana de horno de referencia, pero su acidez pide azúcar que la equilibre. La Granny Smith, sin azúcar, queda áspera.

La madurez importa tanto como la variedad. Una Golden verdosa y dura tiene menos azúcar y más almidón que la misma manzana dos semanas después. Para postres sin azúcar, compra la fruta y espera. En qué manzana pide cada receta tienes el cuadro completo por uso.

Dónde el azúcar hacía algo más que endulzar

Hay postres que no salen igual, y conviene saberlo antes de empezar.

El caramelo. No existe sin azúcar. Una tarta tatin o unas manzanas caramelizadas dependen de que el azúcar funda y pardee. Los dátiles dan un fondo tostado, pero no una capa de caramelo.

El bizcocho. El azúcar batido con mantequilla o huevo atrapa aire y da volumen. Sin él, la miga sale más densa. Por eso la versión sin azúcar cambia la harina y la grasa, no solo el endulzante.

La mermelada. El azúcar conserva. Una mermelada de manzana sin él es una compota: se guarda una semana en la nevera, no meses en la despensa.

El helado y el sorbete. El azúcar baja el punto de congelación y evita los cristales. Un sorbete de manzana sin él sale como un bloque de hielo.

Donde el azúcar solo endulzaba, se quita sin problema. Donde hacía estructura, hay que cambiar la receta.

La receta: crumble de manzana y dátiles sin azúcar añadido

Es el postre donde mejor se ve todo lo anterior. La fruta se concentra en el horno y el dátil pone el dulzor de fondo. La cubierta se tuesta con la grasa y la almendra, no con el azúcar.

Golden o Fuji maduras, en dados de 2 cm. Más grandes y quedan crudas en el centro; más pequeñas y se vuelven puré bajo la cubierta.

El relleno se hornea solo primero. Quince minutos tapado, antes de poner la cubierta. La manzana suelta agua y empieza a concentrarse. Si pones la cubierta desde el principio, la fruta queda aguada debajo de una capa ya tostada.

Los dátiles van picados muy finos. En el relleno se funden con el jugo de la manzana. En la cubierta hacen de aglutinante. Sin azúcar que se funda, los grumos de avena no se pegan entre sí; el dátil lo resuelve.

La almendra sustituye parte de la harina. Aporta grasa y proteína, que es lo que pardea en el horno. Es lo que da a la cubierta el color dorado que el azúcar ya no da.

Mantequilla fría y las yemas de los dedos. Frota hasta grumos de garbanzo y para. Si amasas, la mantequilla se funde, la avena absorbe la grasa y la cubierta sale compacta en vez de arenosa.

Reposo de 10 minutos. El jugo espesa al templarse gracias a la pectina y la cubierta termina de endurecer. Recién sacado, se desmorona.

Si la avena tiene que ser sin gluten, usa copos certificados. Y si prefieres aceite, 55 ml de oliva suave en vez de la mantequilla; la cubierta sale algo menos crujiente.

Postres de manzana sin azúcar por técnica

Lo que ya hay en el sitio, con una frase sobre cómo quitar el azúcar en cada caso.

Manzanas asadas al horno. La receta lleva 30 g de azúcar moreno para cuatro. Tiene una sección con las tres alternativas: dátil, zumo concentrado, o nada y más canela. Es el postre sin azúcar más directo.

Manzana al microondas. La miel es opcional. Sin ella, una Golden madura con canela en cinco minutos.

Compota de manzana sin azúcar. Reineta y limón, nada más. Es la base para rellenar tartas o acompañar yogur sin tocar el azucarero.

Compota de manzana para bebé. Sin azúcar por definición. Es la misma técnica, más fina.

Bizcocho de manzana sin azúcar. Plátano maduro y harina de avena. Miga más densa que el clásico, pero no se reseca.

Manzanas en sartén. Dados de manzana salteados con mantequilla y canela, cinco minutos. Se doran con su propio azúcar. Sobre yogur o tortitas, sin más.

Tarta de manzana sin azúcar. Masa quebrada sin azúcar, relleno de compota reducida y láminas de Fuji encima. No hay receta en el sitio todavía; la masa no cambia de textura por quitarle el azúcar.

Sin azúcar no es sin azúcares

Conviene decirlo sin rodeos. “Sin azúcar”, aquí, significa sin azúcar añadido. La manzana y el dátil son azúcar en forma de fruta, con fibra y agua alrededor, pero azúcar.

Una ración de este crumble ronda los 26 g de azúcares. Todos vienen de la fruta, y vienen con 4,6 g de fibra por cada 100 g, que ralentiza su absorción. No es lo mismo que 26 g de azúcar blanco. Tampoco es cero.

Si controlas la glucosa, la cantidad de ración importa más que la etiqueta. En manzana para diabéticos y en el índice glucémico de la manzana están los datos por variedad y preparación. En qué cambia en la manzana al asarla, lo que pasa con la fibra al cocerla. Para una pauta personal, un profesional sanitario; este sitio no la da.

Errores típicos

Manzana ácida o verde. Sin azúcar que la equilibre, queda áspera. Golden o Fuji maduras.

Cubierta desde el principio. Fruta aguada debajo de una capa tostada. Primero el relleno solo.

Dátiles en trozos grandes. No se funden y quedan como pasas duras. Picados muy finos.

Amasar la cubierta. Mantequilla fundida, cubierta compacta. Yemas de los dedos y parar en grumos de garbanzo.

Edulcorante donde hacía falta caramelo. No pardea. Elige otro postre.

Servir recién sacado. Se desmorona. Diez minutos de reposo.

Conservar

Tapado, aguanta tres días en la nevera. Para recuperar el crujiente, diez minutos a 160 °C en el horno; el microondas ablanda la avena. El relleno sin cubierta se congela bien hasta tres meses; la cubierta, mejor hacerla el día que se hornea.

Si te sobran manzanas después de esto, en qué hacer con muchas manzanas hay más ideas por técnica.

Ingredientes

6 raciones

Relleno

  • 1000 gmanzanas Golden o Fuji muy maduras (unas 5 medianas)
  • 60 gdátiles Medjool deshuesados (unos 4), picados
  • 0.5 udlimón (zumo)
  • 1 cdtacanela molida
  • 2 cdasagua

Cubierta

  • 90 gcopos de avena
  • 60 gharina de avena (o copos triturados)
  • 60 galmendra molida
  • 40 gdátiles Medjool deshuesados (unos 3), picados muy finos
  • 70 gmantequilla fría, en dados
  • 0.5 cdtacanela molida
  • 1 pizcasal

Pasos

  1. 01

    Prepara la fruta

    Pela y descorazona las manzanas y córtalas en dados de 2 cm. Mézclalas en la fuente de horno con el zumo de limón, la canela, los dátiles picados y las dos cucharadas de agua. Reparte los dátiles bien: son el dulzor de fondo del relleno.

  2. 02

    Concentra el relleno

    Precalienta el horno a 180 °C. Hornea la fuente con la fruta sola, tapada con papel de aluminio, durante 15 minutos. La manzana suelta agua y empieza a ablandarse. Ese tiempo sin cubierta es el que concentra sus azúcares.

  3. 03

    Haz la cubierta

    Mientras tanto, mezcla en un bol los copos, la harina de avena, la almendra molida, la canela y la sal. Añade los dátiles picados muy finos y la mantequilla fría en dados. Frota con las yemas de los dedos hasta obtener grumos del tamaño de un garbanzo. No amases: si la mantequilla se calienta, la cubierta sale compacta.

  4. 04

    Cubre y hornea

    Saca la fuente, retira el papel y reparte la cubierta por encima sin apretarla. Hornea 25 minutos más, sin tapar, hasta que la avena esté dorada y el jugo burbujee por los bordes.

  5. 05

    Reposa y sirve

    Deja reposar 10 minutos. El jugo de la manzana espesa al templarse y la cubierta termina de endurecer. Sirve templado, solo o con yogur natural sin azúcar.

Información nutricional

Por 100 g (estimación) Fuente: BEDCA + USDA
Calorías 202kcal
Hidratos de carbono 28.6g
de los cuales azúcares 14.7g
Fibra alimentaria 4.6g
Grasa total 9.4g
Proteínas 3.5g

Notas

Los valores por 100 g están calculados sobre el crumble completo, con 800 g de manzana aprovechable (descontados piel y corazón), 100 g de dátil Medjool y una pérdida de peso del 12% en el horno. Datos de la manzana de BEDCA y de USDA FoodData Central; los del dátil, la avena, la almendra y la mantequilla, de USDA FoodData Central. Unas 352 kcal y 26 g de azúcares por ración, todos procedentes de la fruta.

Preguntas frecuentes

  • Concentrando la fruta, con horno o reducción, y añadiendo dátil o plátano maduro si hace falta más dulzor. La canela y la vainilla suben la percepción de dulce sin aportar azúcares.

Fuentes

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