Manzana rellena al horno: cómo vaciarla y que no reviente
Una manzana rellena no es una manzana asada con más cosas dentro. Se vacía en copa, la pulpa vuelve al relleno y la piel lleva un corte para que el vapor no la reviente. Así cabe un relleno cremoso de verdad.
- Tiempo 1 h 5 min
- Raciones 4
- Dificultad Fácil
- Categoría Postres
- Calorías 312 kcal
Una manzana rellena no es una manzana asada con más cosas dentro.
En la asada, se quita el corazón y en ese hueco cabe una cucharada de nueces. En la rellena, la manzana se vacía como una copa. Cabe el triple de relleno, y puede ser cremoso.
Eso cambia el problema. Una manzana hueca se comporta distinto en el horno. El vapor no tiene por dónde salir. La pared es fina. Y el relleno tiene que cuajar justo cuando la fruta se ablanda, ni antes ni después. Esta receta resuelve las tres cosas.
Rellena no es lo mismo que asada
La diferencia está en el cuchillo. Para las manzanas asadas con canela y nuez basta un descorazonador. Para una manzana rellena hace falta sacar la pulpa.
Eso tiene dos consecuencias. La primera, que hay espacio para rellenos con cuerpo: requesón, crema, crumble. La segunda, que te quedas con la pulpa en la mano. Y esa pulpa es la mitad del relleno.
Es un postre de otoño para cuando tienes invitados. Más vistoso que una manzana asada y sin masa que amasar. Si te sobran manzanas, en las recetas con manzana tienes más ideas ordenadas por técnica.
Qué manzana aguanta el relleno
La manzana tiene que hacer de recipiente durante 40 minutos de horno. Necesita pulpa firme y una base que no se hunda.
La Reineta es la primera opción. Su pulpa se ablanda sin deshacerse y su acidez equilibra un relleno dulce. La Golden funciona igual de bien en estructura, con un sabor más suave. Fuji y Pink Lady también aguantan.
Evita las harinosas, como la Red Delicious. Al asarse se vuelven puré y la pared cede.
El tamaño importa más que en otras recetas. Busca manzanas grandes, de unos 220 g. Una pequeña deja un hueco mínimo y una pared que se rompe al vaciarla. Y mira la base: si la manzana se tumba sobre la mesa, recorta una lámina fina del fondo para que se sostenga. Sin llegar a abrir la copa.
La guía de qué manzana pide cada receta ordena el resto de variedades por uso.
Cómo vaciarla sin romperla
Primero, la tapa. Corta el tercio superior con el rabito y guárdalo. Volverá al final del horneado.
Después, el corazón. Una cuchara sacabolas es la herramienta más cómoda: corta la pulpa en porciones pequeñas y controlas la profundidad. Una cucharilla de borde fino vale si no tienes.
Saca primero el corazón y las pepitas. Luego sigue vaciando en círculos, poco a poco, hasta que la pared mida 1 cm. Con menos, la manzana se abre en el horno. Con más, queda poco sitio para el relleno y la pared tarda en hacerse.
La base no se toca. Es el fondo de la copa. Si la perforas, el relleno se escapa y se quema en la fuente.
En cuanto la vacíes, unta el interior con zumo de limón. La pulpa expuesta se oxida en minutos y se pone parda. El ácido del limón lo frena; tienes el porqué en la guía para evitar que la manzana se oxide.
Un corte en la piel para que no reviente
Este paso no sale en casi ninguna receta. Y es el que evita el fallo más común.
La manzana es sobre todo agua. Según USDA FoodData Central, alrededor de un 86%. En el horno, ese agua se convierte en vapor y se expande. La piel es casi impermeable, así que la presión busca el punto débil y la abre de arriba abajo.
La solución es darle una salida antes. Con la punta del cuchillo, haz un corte superficial que rodee la manzana por la mitad de su altura. Solo la piel. Si entras en la pulpa, abres una grieta que se ensancha con el calor.
El vapor sale por ahí. La piel se arruga por encima del corte en vez de reventar.
La pulpa no se tira: saltéala primero
Lo que has sacado de dentro vuelve al relleno. Aporta sabor a manzana y volumen, y evita desperdiciar media fruta.
Pero cruda tiene un problema: el mismo agua de antes. Mézclala tal cual con el requesón y soltará líquido en el horno: relleno aguado y un charco en el fondo de la copa.
Así que pícala, descartando pepitas y trozos duros, y saltéala cinco minutos con mantequilla a fuego medio. Está lista cuando deja de soltar líquido y empieza a dorarse por los bordes. El salteado evapora el agua y concentra el azúcar.
Déjala templar antes de mezclar. Si entra caliente, cuaja el huevo del relleno antes de tiempo.
El relleno: requesón, pulpa y huevo
El requesón da la textura cremosa. El huevo es lo que lo cuaja en el horno y le da cuerpo para cortarlo con cuchara sin que se desparrame. El azúcar moreno aporta un fondo tostado; la canela y la ralladura de limón, el aroma.
Escurre bien el requesón antes de usarlo. Ponlo en un colador fino quince minutos. El suero que suelta es agua que, de otro modo, acabaría en el fondo de la manzana.
La ricotta funciona igual. Bueno, casi igual: tiene algo más de grasa, según los datos de USDA FoodData Central, y da un relleno más untuoso.
Mezcla primero el requesón con el huevo, el azúcar, la canela, la sal y la ralladura. Después incorpora la pulpa templada. No hace falta batir: basta con que quede homogéneo.
Horneado: 180 °C y la tapa al final
Pon las manzanas en una fuente con un dedo de agua en el fondo, unos 100 ml. El agua genera vapor alrededor, evita que la base se pegue y se mezcla con el jugo de la manzana. Ese jugo es la salsa.
Rellénalas hasta el borde, con un dado de mantequilla encima. Hornea 20 minutos a 180 °C sin la tapa: el relleno necesita aire para dorarse por arriba.
Luego coloca las tapas y hornea entre 15 y 20 minutos más. La tapa a mitad de cocción tiene sentido. Si va desde el principio, el relleno no se dora. Si no va, la tapa queda cruda y no se puede comer.
Mira dos cosas para saber si está hecha. Un palillo tiene que entrar sin resistencia en la pared de la manzana. Y el relleno, al mover la fuente, ya no tiene que temblar en el centro.
Diez minutos de reposo antes de servir. El relleno termina de asentarse y no se derrama al cortarla.
Sin horno: air fryer y microondas
La air fryer funciona con manzanas medianas, que caben en la cesta sin tocar la resistencia. 170 °C durante 20 minutos, con el relleno tapado con papel de aluminio, y 5 minutos más sin papel y con la tapa puesta. El aire en movimiento seca más la piel, así que el corte en el ecuador es todavía más necesario.
El microondas no sirve para esta receta. Calienta el agua de la manzana por dentro y la cuece en vez de asarla. La pared se ablanda antes de que el huevo cuaje y el relleno queda líquido. Para un postre de microondas en cinco minutos, mejor una manzana asada sin relleno.
Cómo servirlas
Templadas, no recién salidas del horno. A esa temperatura el requesón está cremoso y la manzana se corta con cuchara sin quemar.
El jugo del fondo de la fuente es la salsa. Si ha quedado muy líquido, redúcelo dos minutos en un cazo hasta que nape la cuchara, y viértelo por encima de cada manzana.
Una bola de helado de vainilla o una cucharada de yogur griego al lado contrastan con el relleno caliente. Con el requesón ya hay bastante lácteo, así que no necesita nata.
Otros rellenos que funcionan
La técnica es la misma con cualquier relleno que necesite espacio. La pulpa salteada vale en todos.
Crumble. Pulpa salteada en el hueco y, encima, una capa de mantequilla, harina, azúcar y avena desmigada. Es un crumble de manzana individual, servido en su propia fruta.
Crema pastelera. Rellena con la crema ya hecha y fría, mezclada con la pulpa. Hornea solo 25 minutos, sin tapa al principio, hasta que la manzana esté tierna.
Chocolate y avellana. Pulpa salteada, avellanas tostadas y picadas y unas onzas de chocolate negro troceado. El chocolate se funde dentro.
Versión salada. También existe, con carne picada o embutido. Es otro plato, de primero, y aquí no lo desarrollamos.
Errores típicos
Pared demasiado fina. Por debajo de 1 cm, la manzana se abre y se desparrama en la fuente.
Perforar la base. El relleno se va por abajo y se quema.
No cortar la piel. El vapor la revienta en los primeros 20 minutos.
Pulpa y requesón sin escurrir. Relleno aguado y un charco en el fondo de cada manzana.
Manzanas harinosas o pequeñas. Se hunden o no dejan sitio para el relleno.
Preparar con antelación y conservar
Puedes vaciar las manzanas hasta cuatro horas antes. Úntalas bien con limón, tápalas con film y guárdalas en la nevera. El relleno se prepara aparte y se mete justo antes de hornear, para que la manzana no se empape.
Ya horneadas, aguantan dos días en la nevera, tapadas. Para recalentarlas, diez minutos en el horno a 160 °C, mejor que el microondas, que ablanda la piel. No congeles: la manzana se vuelve blanda y el requesón suelta agua al descongelarse.
Si te sigue sobrando fruta después de esto, en qué hacer con muchas manzanas hay ideas para gastarlas antes de que se estropeen.
Ingredientes
Manzanas
- 4 udmanzanas Reineta o Golden grandes y firmes (unos 220 g cada una)
- 1 udlimón (zumo y ralladura)
Relleno
- 15 gmantequilla, para saltear la pulpa
- 200 grequesón o ricotta, bien escurrido
- 1 udhuevo
- 40 gazúcar moreno
- 0.5 cdtacanela molida
- 1 pizcasal
Para el horno
- 20 gmantequilla, en 4 dados
- 100 mlagua
Pasos
- 01
Corta la tapa y vacía la manzana
Corta el tercio superior de cada manzana, con el rabito, y resérvalo como tapa. Con una cuchara sacabolas o una cucharilla de borde fino, saca el corazón y después la pulpa, hasta dejar una pared de 1 cm. No atravieses la base. Unta el interior con zumo de limón.
- 02
Corta la piel
Con la punta de un cuchillo, haz un corte superficial que rodee cada manzana por la mitad de su altura. Solo la piel, sin entrar en la pulpa. Así el vapor sale por ahí y la manzana no revienta.
- 03
Saltea la pulpa
Pica la pulpa que has sacado, descartando las pepitas y las partes duras del corazón. Saltéala 5 minutos con la mantequilla a fuego medio, hasta que deje de soltar líquido. Deja que se temple.
- 04
Prepara el relleno
Precalienta el horno a 180 °C. Mezcla el requesón escurrido con el huevo, el azúcar moreno, la canela, la sal y la ralladura de limón. Incorpora la pulpa salteada y templada.
- 05
Rellena y hornea
Coloca las manzanas en una fuente con el agua en el fondo. Rellénalas hasta el borde, pon un dado de mantequilla encima y hornea 20 minutos sin tapa. Coloca las tapas y hornea entre 15 y 20 minutos más, hasta que un palillo entre sin resistencia en la pared y el relleno esté cuajado.
- 06
Reposa y sirve
Deja reposar 10 minutos fuera del horno para que el relleno asiente. Sirve templadas, con el jugo de la fuente por encima.
Información nutricional
| Calorías | 124kcal |
| Hidratos de carbono | 15.7g |
| de los cuales azúcares | 12.4g |
| Fibra alimentaria | 2g |
| Grasa total | 6g |
| Proteínas | 3.1g |
Notas
Los valores por 100 g están calculados sobre la manzana rellena completa, con 820 g de manzana aprovechable (descontados corazón y pepitas) y una pérdida de peso del 12% en el horno. El agua de la fuente no se cuenta. Los datos de la manzana proceden de BEDCA y de USDA FoodData Central; los de la ricotta, de USDA FoodData Central; los del resto de ingredientes, de las tablas de composición habituales. Unas 312 kcal por manzana.
Preguntas frecuentes
Corta una tapa, saca el corazón con una cuchara sacabolas y sigue vaciando en pequeñas porciones hasta dejar una pared de 1 cm. La base no se toca: es el fondo de la copa.
Fuentes
- BEDCA — Manzana, cruda Consultado: 2026-10-06
- USDA FoodData Central — Apples, raw, with skin (FDC 171688) Consultado: 2026-10-06
- USDA FoodData Central — Cheese, ricotta, whole milk (FDC 170851) Consultado: 2026-10-06