Saltar al contenido
Postres

Tarta de manzana vegana: masa sin mantequilla ni huevo que no se rompe

Quitar la mantequilla y el huevo de una tarta de manzana no es cambiar un ingrediente por otro. Cada grasa vegetal se comporta distinto en la masa quebrada. Aquí va cuál elegir, por qué, y cómo ligar el relleno sin huevo.

Por Sergio Soriano

Tarta de manzana vegana con láminas de manzana en espiral y brillo de mermelada, sobre una tabla de madera con una porción cortada
  • Tiempo 2 h 20 min
  • Rendimiento 1 tarta de 24 cm (8 raciones)
  • Dificultad Fácil
  • Categoría Postres
  • Calorías 375 kcal

Una tarta de manzana vegana no es la clásica con dos cambios. La mantequilla y el huevo hacen cosas distintas, y cada grasa vegetal las reproduce a medias.

Si cambias la mantequilla por aceite sin más, la masa no se parece a la de siempre. Si quitas el huevo sin ligar el relleno, la base se moja.

Aquí van las decisiones que importan, con sus cantidades para un molde de 24 cm.

Qué hace la mantequilla en una masa quebrada

La mantequilla no es solo grasa. Es aproximadamente un 80 % de grasa y un 16 % de agua, según USDA FoodData Central.

Esos dos números explican casi todo. La grasa sólida, en trozos fríos, impide que las proteínas de la harina formen gluten. Por eso la masa quebrada es corta y arenosa. El agua de la mantequilla se evapora en el horno, abre pequeños huecos y da el hojaldrado ligero.

Cualquier sustituto tiene que cumplir las dos cosas: ser sólido en frío y llevar algo de agua. Lo demás es matiz.

La explicación completa del frío y del amasado está en la tarta de manzana clásica. Esta receta usa las mismas reglas, con otra grasa.

Las tres grasas vegetales, comparadas

Margarina vegetal en pastilla. Es la más parecida. La denominación “margarina” exige al menos un 80 % de grasa en la Unión Europea, la misma proporción que la mantequilla. Se corta en cubos fríos y se trabaja igual. Es la que usa la receta.

No sirve la margarina de tarrina para untar. Lleva más agua y menos grasa, y la masa sale pegajosa y floja.

Aceite de coco refinado, sólido. También cumple lo de ser sólido en frío, pero se funde a unos 24 °C. En una cocina templada se ablanda en un minuto y la masa se engrasa. Hay que trabajar rápido y devolverla a la nevera a la mínima duda. El refinado no sabe a coco; el virgen sí.

Aceite de oliva suave. Es 100 % grasa y líquido, así que no forma trozos que frenen el gluten. La masa sale más desmenuzable, tipo galleta, y no arenosa. Funciona con el 80 % del peso de la mantequilla, unos 100 g. Es otra masa, válida pero distinta.

Si no vas a usar margarina, el aceite de oliva es la opción más sencilla. Si buscas parecerte a la clásica, margarina.

Sin huevo: lo que cambia en la masa y en el relleno

En la masa, la yema aporta un poco de grasa y ligazón. Sin ella, se añaden 15 ml más de agua fría y una cucharadita de zumo de limón. En total, 45 ml. No pases de ahí: el agua es lo que activa el gluten.

En el relleno el huevo no pinta nada en la versión clásica. El problema es otro. La manzana suelta agua al hornear, y sin mantequilla fundida que la absorba, esa agua llega a la base.

La solución es una cucharada de maicena mezclada con la manzana. El almidón gelatiniza a unos 70 °C y espesa el jugo según se forma. La base se mantiene seca y la fruta queda ligada sin ser pastosa.

Si prefieres no usarla, la tarta sale igual. Solo hay más caldo en el fondo del molde.

Qué mirar en la etiqueta para que sea vegana

Ni la margarina ni la mermelada son vegetales por definición.

Algunas margarinas llevan suero de leche, leche en polvo o vitamina D de origen animal. Si el envase dice “vegetal” o “apto para veganos”, no los lleva. Si no lo dice, lee los ingredientes.

La mermelada de albaricoque del brillo se cuaja casi siempre con pectina, que es vegetal. Aun así, revisa que no ponga grenetina.

El azúcar moreno y la harina no dan problema.

La manzana: la misma que en la clásica

Cuatro Reinetas medianas, unos 550 g de pulpa laminada. La Granny Smith vale si no encuentras Reineta.

El motivo es el de siempre: la manzana ácida aguanta el horno en láminas reconocibles y la dulce se deshace. No cambia por ser vegana.

Paso a paso

Mezcla 250 g de harina con 80 g de azúcar moreno y una pizca de sal. Añade 125 g de margarina en pastilla, muy fría y en cubos. Trabaja con las puntas de los dedos hasta que parezca arena gruesa.

Agrega 45 ml de agua helada con una cucharadita de zumo de limón. Junta sin amasar, aplasta en un disco, envuelve y refrigera 30 minutos.

Pela las manzanas, quita el corazón y corta gajos de 4-5 mm. Mézclalos con el zumo de medio limón, 60 g de azúcar moreno, una cucharadita de canela y una cucharada de maicena.

Estira la masa entre dos hojas de papel de horno hasta 28 cm. Forra el molde de 24 cm, pincha el fondo y deja 10 minutos más en la nevera.

Coloca la manzana en espiral desde el borde. Reparte 30 g de margarina en cubitos por encima.

Hornea a 190 °C, calor arriba y abajo, de 45 a 50 minutos. El horno tiene que estar ya caliente y la masa entrar fría.

Cómo saber que está hecha

Mira el borde de la masa: dorado oscuro, color avellana, no rubio. Después las puntas de las láminas: tostadas, casi al límite. Y si el molde es desmontable, la base por el lateral: dorada y sin zonas brillantes. El brillo es agua sin evaporar.

Si el borde se oscurece antes que el centro, cubre con papel de aluminio los últimos diez minutos.

El brillo, también vegano

Calienta tres cucharadas de mermelada de albaricoque con una cucharada de agua hasta que sea líquida. Cuélala si tiene trozos y píntala en capa fina sobre la tarta templada.

Da brillo, sella la fruta y compensa la acidez de la Reineta. También funciona con mermelada de manzana casera, con un color más apagado.

Por qué importa la temperatura del horno

Con la margarina pasa lo mismo que con la mantequilla: es una carrera entre la base y la manzana. La fruta empieza a soltar agua en cuanto se calienta. La masa necesita alcanzar la temperatura a la que la grasa se funde y el almidón se fija.

A 190 °C la base sella antes de que la manzana suelte el grueso de su agua, y queda crujiente. A 180 °C la carrera se pierde por poco y la base se moja.

Un horno doméstico rara vez marca lo que tiene. Si tus bizcochos siempre piden más tiempo que la receta, el tuyo cocina por debajo. Pon 200 °C los primeros 20 minutos y baja a 190 °C el resto.

Cuánto azúcar y cómo ajustarlo

Los 60 g del relleno son el punto medio para una Reineta. Si la tuya viene muy ácida, sube a 75 g. Si mezclas la Reineta con Golden a partes iguales, baja a 50 g, porque la Golden ya aporta dulzor.

En la masa, los 80 g de azúcar moreno son de sabor y color, no de estructura. Se pueden quitar enteros. La masa saldrá más pálida, porque el azúcar es lo que dora.

Variantes que siguen siendo veganas

Con almendra molida. Sustituye 50 g de harina por 50 g de almendra molida. La base queda más rica y absorbe mejor el jugo de la fruta.

Con frutos secos en el relleno. Un puñado de nueces troceadas o de pasas, entre las láminas, antes de colocar la última capa. Las pasas se remojan diez minutos en agua caliente para que no roben humedad a la manzana.

En tartaletas. La misma masa, estirada a 3 mm y repartida en moldes individuales de 10 cm. Hornea de 25 a 30 minutos a 190 °C, con la misma señal: borde dorado oscuro.

Con masa comprada. Algunas masas quebradas de supermercado son veganas porque usan grasa vegetal en lugar de mantequilla. Lee los ingredientes: pasa tanto en las de nevera como en las de bolsa. El resto de la receta no cambia.

Errores típicos

Margarina de tarrina. Demasiada agua. La masa se pega y se encoge.

Aceite de coco en una cocina caliente. Se funde antes de entrar al horno. Más frío, o al congelador diez minutos.

Más de 45 ml de agua. La masa sale dura, no quebrada.

Saltarse la maicena. No pasa nada grave, pero la base queda húmeda.

Mover la tarta recién salida. Con la grasa caliente la masa está blanda. Veinte minutos dentro del molde.

Conservar y congelar

Tapada, aguanta tres días en la nevera. Recupera textura con cinco minutos a 160 °C.

La masa cruda se congela hasta tres meses, envuelta en film. La tarta ya horneada, un mes, aunque la base pierde crujido al descongelar.

Con qué acompañarla

Un sorbete de manzana mantiene todo el menú sin lácteos. Y si buscas otra restricción, la tarta de manzana sin gluten resuelve la masa por otro camino.

Más ideas en las recetas con manzana de la temporada.

Ingredientes

8 raciones

Masa quebrada

  • 250 gharina de trigo
  • 125 gmargarina vegetal en pastilla (80 % de grasa), muy fría y en cubos
  • 80 gazúcar moreno
  • 45 mlagua muy fría
  • 1 cdtazumo de limón
  • 1 pizcasal

Relleno

  • 4 udmanzanas Reineta medianas
  • 60 gazúcar moreno
  • 1 cdtacanela molida
  • 0.5 udlimón (zumo)
  • 1 cucharadamaicena (unos 10 g)
  • 30 gmargarina vegetal en cubitos

Brillo

  • 3 cucharadasmermelada de albaricoque sin grenetina
  • 1 cucharadaagua

Pasos

  1. 01

    Prepara la masa

    Mezcla la harina, la sal y el azúcar. Añade la margarina fría en cubos y trabaja con las puntas de los dedos hasta que parezca arena gruesa. Agrega el agua helada con el zumo de limón, junta sin amasar, forma un disco, envuelve y refrigera 30 minutos.

  2. 02

    Lamina la manzana

    Pela las Reinetas, quita el corazón y corta en gajos de 4-5 mm. Mezcla con el zumo de limón, el azúcar moreno, la canela y la maicena. Reserva.

  3. 03

    Estira y forra el molde

    Estira la masa fría entre dos hojas de papel de horno hasta un disco de 28 cm. Forra un molde de 24 cm con base desmontable, pincha el fondo con un tenedor y refrigera 10 minutos más.

  4. 04

    Monta y hornea

    Coloca las manzanas en espiral desde el borde y reparte los cubitos de margarina por encima. Hornea a 190 °C, calor arriba y abajo, de 45 a 50 minutos, hasta que el borde esté dorado oscuro y las puntas de la manzana tostadas.

  5. 05

    Da el brillo

    Calienta la mermelada con el agua hasta que sea líquida, cuela si tiene trozos y píntala en capa fina sobre la tarta templada.

  6. 06

    Enfría antes de desmoldar

    Deja templar 20 minutos dentro del molde. Con la margarina aún caliente la masa está blanda y se rompe por el borde si la mueves antes.

Información nutricional

Por 100 g (estimación) Fuente: BEDCA + USDA
Calorías 291kcal
Hidratos de carbono 42.7g
de los cuales azúcares 21.4g
Fibra alimentaria 1.9g
Grasa total 12.4g
Proteínas 2.6g

Notas

Valores estimados a partir de las cantidades de la receta (USDA FoodData Central y BEDCA para harina, margarina con 80 % de grasa, azúcar moreno, manzana y mermelada) y unos 1.030 g de tarta tras el horneado. Una ración de unos 130 g da en torno a 375 kcal. Cambian si usas aceite en lugar de margarina.

Preguntas frecuentes

  • La margarina vegetal en pastilla, porque tiene una grasa y un agua parecidas a las de la mantequilla y se trabaja igual, en frío y en cubos. El aceite de coco refinado sólido también sirve, pero se ablanda a unos 24 °C y obliga a trabajar rápido. El aceite de oliva da otra masa, más quebradiza, tipo galleta.

Fuentes

También te puede interesar