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Bizcocho de manzana vegano: sin huevo ni lácteos y con miga que sube

Quitar los huevos de un bizcocho no es cambiar un ingrediente por otro. El huevo da estructura, aire y humedad, y cada sustituto cubre una sola de las tres. Aquí va cuál elegir, con cantidades para un molde de 22 cm.

Por Sergio Soriano

Bizcocho de manzana vegano cortado sobre una tabla de madera, con la miga húmeda y trozos de manzana visibles y láminas caramelizadas encima
  • Tiempo 1 h 10 min
  • Rendimiento 1 bizcocho de 22 cm (10 raciones)
  • Dificultad Fácil
  • Categoría Postres
  • Calorías 308 kcal

Un bizcocho de manzana vegano no es el de siempre sin huevos. Cada huevo hacía tres trabajos a la vez, y ningún sustituto los cubre todos.

Si cambias los huevos por un solo ingrediente y no tocas nada más, el bizcocho se queda bajo y apelmazado. Con el sustituto adecuado y un poco más de levadura, sale tierno, húmedo y con trozos de fruta.

Aquí van las decisiones que importan, con cantidades para un molde de 22 cm.

Qué hacen los huevos en un bizcocho

Son tres cosas distintas, y conviene separarlas.

Estructura. Las proteínas del huevo coagulan con el calor y fijan la miga. Sin ellas, la masa depende solo del gluten de la harina y del almidón.

Aire. Al batir huevos con azúcar se atrapan burbujas. Esas burbujas se expanden en el horno y dan esponjosidad. Es el trabajo más difícil de sustituir.

Humedad y ligazón. La yema aporta grasa y emulsiona el aceite con el líquido, de modo que la masa no se corta.

Un sustituto resuelve bien uno o dos de estos puntos. Ninguno resuelve los tres. Por eso la receta no busca copiar el bizcocho clásico, sino hacer un buen bizcocho distinto.

La versión con huevo, con su técnica de batido, está explicada en el bizcocho de manzana base. Esta receta parte de ella y cambia solo lo necesario.

Los cinco sustitutos, comparados

Compota de manzana sin azúcar. Es la que usa la receta: 60 g por huevo, 120 g en total. Aporta humedad y pectina, que liga la masa, y no cambia el sabor porque ya estamos en un bizcocho de manzana. No da aire. Puedes hacer la compota casera con la misma compra de fruta.

Aquafaba. Es el líquido de cocción de los garbanzos, el del bote. La equivalencia habitual es de unos 45 ml por huevo. Montada unos minutos con varillas retiene aire y es lo más parecido a una clara. Hay que incorporarla con mucho cuidado, porque se desinfla antes que una clara montada.

Lino molido. Una cucharada de semilla molida con tres de agua, reposada 10 minutos, hace un gel que liga. Funciona para la ligazón, no para el aire. Deja un tono más oscuro y un ligero sabor a fruto seco.

Plátano maduro. Medio plátano, unos 50 a 60 g, por huevo. Liga y humedece, pero el sabor a plátano domina sobre el de la manzana. Tiene sentido si lo quieres.

Yogur vegetal. Unos 60 g por huevo. Da humedad y algo de ligazón. Es el más neutro, aunque el resultado depende mucho de la marca.

Si buscas el resultado más fiable con el menor esfuerzo, compota. Si quieres más esponjosidad y no te importa un paso más, combina compota con aquafaba.

La receta: cantidades para un molde de 22 cm

Para 10 raciones:

  • 300 g de harina de trigo.
  • 20 g de levadura química, algo más de un sobre.
  • 140 g de azúcar.
  • 110 ml de aceite de girasol.
  • 200 ml de bebida de avena sin azúcar.
  • 120 g de compota de manzana sin azúcar.
  • Una cucharadita de canela y una pizca de sal.
  • Dos manzanas para la masa y una para la cobertura.
  • Dos cucharadas de azúcar moreno para el acabado.

La bebida de avena funciona mejor que la de almendra o la de arroz porque tiene más cuerpo. La de soja también vale si no la tomas con vainilla. Sin azúcar añadido, siempre, para controlar el dulzor.

El aceite de girasol suave no se nota. Con aceite de oliva virgen extra el bizcocho sabe a aceite, y a veces es lo que buscas, pero conviene saberlo antes.

Paso a paso

Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde de 22 cm con aceite y espolvorea harina.

Bate el azúcar con el aceite, la bebida de avena y la compota durante 2 minutos. No necesitas que suba. Solo que el azúcar se disuelva y la mezcla quede lisa.

Tamiza la harina con la levadura, la sal y la canela. Añádela en dos tandas con movimientos envolventes. Para en cuanto no queden grumos.

Pela las Reinetas y córtalas en dados de 1 cm. Riégalas con el zumo de limón al momento. El ácido frena el pardeamiento, como explica la guía para evitar que la manzana se oxide. Rebózalas en una cucharada de harina y mézclalas con la masa.

Vierte la masa en el molde. Pela la tercera manzana, córtala en gajos finos y colócalos en abanico encima. Espolvorea el azúcar moreno.

Hornea de 45 a 55 minutos. No abras el horno antes del minuto 35. El palillo en el centro tiene que salir limpio, o con unas migas secas. Si sale con masa húmeda, 5 minutos más.

Deja reposar 15 minutos en el molde antes de desmoldar.

Por qué sale más denso y cómo compensarlo

Sin huevo batido no hay aire atrapado. La miga de este bizcocho es más húmeda y compacta, parecida a un pudin de manzana. Es una diferencia real. Si la esperas, te gusta. Si esperabas la miga abierta del bizcocho clásico, te decepciona.

Hay tres ajustes que ayudan:

  • Más levadura. Pasar de 16 a 20 g para 300 g de harina compensa en parte el aire que falta. Más de eso deja un regusto metálico.
  • Aquafaba montada. Sustituye la mitad de la compota por 45 ml de aquafaba montada, incorporada al final y con cuidado.
  • Poco mezclado. Cada vuelta de espátula de más desarrolla gluten y cierra la miga. Aquí pesa más que en la versión con huevo.

Lo que no ayuda es añadir vinagre o limón a la masa sin bicarbonato. Sin el bicarbonato no hay reacción que genere gas, y solo cambias el sabor. En esta receta la levadura química ya lleva su propio ácido.

Qué mirar en la etiqueta

Casi todos los ingredientes son vegetales por naturaleza. Pero cuatro merecen un vistazo.

El azúcar. Parte del azúcar blanco se filtra con carbón de origen animal en algunos países, y el envase no suele decirlo. Si te importa, busca la mención “apto para veganos” o azúcar ecológico.

La bebida vegetal. Las enriquecidas con vitamina D pueden usar una de origen animal. Mira la lista de ingredientes.

La levadura química. Los sobres suelen ser vegetales. Aun así, lee la lista de ingredientes por si lleva algo de origen animal.

El extracto de vainilla. Si lo añades, comprueba que no sea un aroma con lácteos. Los extractos puros no los llevan.

El reglamento europeo de información alimentaria obliga a destacar los alérgenos, como leche y huevo, en la lista de ingredientes. Es la forma más rápida de descartarlos.

Cómo saber que está hecho

El tiempo orienta, el palillo decide. Pincha en el centro, no en el borde, que siempre está más cocido. Si sale limpio o con migas secas, está listo. Si sale con masa húmeda y brillante, faltan 5 minutos.

Otra señal: la superficie recupera su forma al presionarla con un dedo. Si queda hundida, sigue crudo por dentro.

Con este bizcocho conviene pasarse un poco antes que quedarse corto. Sin huevo, la miga cruda no se arregla; la ligeramente seca se humedece con un almíbar templado.

Cuánto azúcar y qué añadirle

Con 140 g de azúcar queda en un punto medio. Puedes bajar a 110 g sin que falle la estructura, aunque sale menos tierno, porque el azúcar retiene humedad. El dulzor de la compota y de la manzana ya cuenta.

Tres añadidos que siguen siendo veganos y no tocan el equilibrio de la masa:

  • Ralladura de limón o naranja, una cucharadita. Realza la manzana sin añadir líquido.
  • Nueces picadas, unos 50 g, rebozadas en harina junto con la manzana.
  • Pasas, 40 g, hidratadas diez minutos en agua caliente y bien escurridas. Si van secas, le roban humedad a la miga.

Errores típicos

Sale gomoso. Has mezclado de más. Con el gluten activado y sin huevo que lo diluya, la miga se vuelve elástica.

Se hunde en el centro. Abriste el horno pronto o la masa llevaba demasiada levadura. Respeta los 20 g.

La manzana se va al fondo. La masa es más líquida que la clásica. Reboza los dados en harina y no los piques menores de 1 cm.

Queda crudo por dentro. La masa es más húmeda y tarda más. Dale hasta 55 minutos y cubre con papel de aluminio si la cobertura se oscurece.

Conservar y congelar

Tres días a temperatura ambiente, tapado con film. La nevera no lo alarga, lo reseca.

Para más tiempo, congélalo en porciones envueltas. Aguanta dos meses. Descongela a temperatura ambiente y, si quieres recuperar la corteza, dale 5 minutos a 160 °C.

Con qué acompañarlo

Un té o un café con bebida vegetal. Si buscas lo mismo con lácteos, el bizcocho de manzana con yogur es otra receta más esponjosa. Y para otra restricción, mira el bizcocho de manzana sin gluten.

Más ideas en las recetas con manzana de la temporada.

Ingredientes

10 raciones

Masa

  • 300 gharina de trigo (todo uso)
  • 20 glevadura química (1 sobre y un poco más)
  • 140 gazúcar
  • 110 mlaceite de girasol
  • 200 mlbebida de avena sin azúcar
  • 120 gcompota de manzana sin azúcar
  • 1 cdtacanela molida
  • 1 pizcasal

Manzana en la masa

  • 2 udmanzanas Reineta medianas (unos 350 g pelados)
  • 1 cdazumo de limón

Cobertura

  • 1 udmanzana mediana (para la cobertura)
  • 2 cdasazúcar moreno

Pasos

  1. 01

    Precalienta y prepara el molde

    Precalienta a 175 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de 22 cm con aceite y espolvorea harina. Sacude el exceso.

  2. 02

    Mezcla los líquidos

    Bate el azúcar con el aceite, la bebida de avena y la compota durante 2 minutos, hasta que el azúcar deje de crujir al fondo del bol. Aquí no se busca volumen, solo una mezcla homogénea.

  3. 03

    Añade los secos tamizados

    Tamiza la harina con la levadura, la sal y la canela. Incorpórala en dos tandas con movimientos envolventes y para en cuanto no queden grumos. Si sigues removiendo, la masa se vuelve elástica y el bizcocho sale gomoso.

  4. 04

    Pica la manzana

    Pela las Reinetas y córtalas en dados de 1 cm. Riégalas con el zumo de limón nada más cortarlas y rebózalas en una cucharada de harina antes de mezclarlas con la masa. Esa harina las mantiene repartidas en lugar de irse al fondo.

  5. 05

    Vierte y decora

    Vierte la masa en el molde. Pela la tercera manzana, córtala en gajos finos y colócalos en abanico sobre la masa. Espolvorea el azúcar moreno.

  6. 06

    Hornea y comprueba

    Hornea a 175 °C entre 45 y 55 minutos. No abras el horno antes del minuto 35. Pincha el centro con un palillo; si sale con masa húmeda, deja 5 minutos más. Cubre con papel de aluminio si la cobertura se dora antes de tiempo.

  7. 07

    Enfría antes de desmoldar

    Deja reposar 15 minutos en el molde y desmolda sobre una rejilla. Sin huevo, la miga tarda más en fijarse y se rompe si la mueves caliente.

Información nutricional

Por 100 g (estimación) Fuente: BEDCA + USDA
Calorías 237kcal
Hidratos de carbono 37.4g
de los cuales azúcares 17.8g
Fibra alimentaria 1.8g
Grasa total 9g
Proteínas 2.7g

Notas

Valores estimados a partir de las cantidades de la receta (USDA FoodData Central y BEDCA para harina, aceite de girasol, azúcar, compota de manzana sin azúcar y manzana), con una pérdida de agua del 8 % en el horno y unos 1.300 g de bizcocho. Una ración de unos 130 g da en torno a 308 kcal. La bebida de avena varía entre marcas.

Preguntas frecuentes

  • Porque el huevo batido atrapa aire y ninguno de sus sustitutos lo hace igual. La compota aporta humedad y ligazón, pero no volumen. El resultado es una miga más húmeda y compacta, cercana a un pudin. Es una diferencia real, no un fallo de la receta.

Fuentes

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