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Conservas

Mermelada de manzana casera fácil

La manzana es una de las pocas frutas que gelifica sin pectina externa: tiene suficiente en la piel y en el corazón para hacer mermelada sola. Aprovechar eso cambia cómo se hace la receta.

Publicado el 26 de abril de 2026

Foto receta · 16:9
  • Tiempo 1 h 20 min
  • Raciones 6
  • Dificultad Fácil
  • Categoría Conservas
  • Calorías 210 kcal

La mermelada de manzana tiene un problema de marketing: se vende como “la fácil” y se compara desfavorablemente con las de fresa o melocotón. Es una valoración injusta. Una buena mermelada de Reineta con canela y limón tiene una complejidad aromática que las frutas más dulces no tienen.

El papel del azúcar en la conservación

El azúcar no es solo dulzor: es el conservante. Crea un entorno de alta osmolaridad donde los microorganismos no pueden sobrevivir. Por eso la proporción fruta/azúcar importa más allá del sabor: con menos del 55% de azúcar en el producto final, la vida útil se acorta significativamente y necesitas refrigeración.

Con 600g de azúcar por kilo de fruta, el producto final tiene aproximadamente un 55–58% de azúcar (el agua de la fruta diluye el total). Está en el límite bajo, que es donde está el mejor sabor.

Cómo evitar la mermelada pegajosa

La mermelada queda demasiado densa cuando se pasa de cocción. El truco del plato frío es infalible: si la superficie arruga al empujarla con el dedo, la pectina ya gelificó y debes retirar del fuego inmediatamente. Seguir cociendo después de ese punto solo añade caramelización y reduce la textura afrutada que buscas.

Ingredientes

6 raciones
  • 1 kgmanzanas Reineta (peso en limpio, sin piel ni corazón)
  • 600 gazúcar blanco
  • 1 udlimón (zumo y ralladura)
  • 1 ramacanela
  • 50 mlagua

Pasos

  1. 01

    Guarda las pieles y los corazones

    Pela las manzanas y reserva las pieles y los corazones en una gasa de cocina o en un colador de malla fina. Es donde está la pectina. Los añadirás a la cocción y los retirarás al final.

  2. 02

    Maceración (opcional pero recomendada)

    Corta la manzana pelada en trozos pequeños y mezcla con el azúcar, el zumo y la ralladura de limón. Tapa y deja macerar 1–2 horas o toda la noche en nevera. El azúcar extrae el agua de la fruta y la cocción posterior es más rápida y controlada.

  3. 03

    Primera cocción

    Vierte la fruta macerada con todos sus jugos en un cazo amplio. Añade el agua, la canela y la bolsita de pieles/corazones. Lleva a ebullición a fuego medio-alto, removiendo para que el azúcar se disuelva. Reduce a fuego medio-bajo.

  4. 04

    Cocción larga

    Cuece durante 45–60 minutos, removiendo cada 10 minutos para evitar que pegue en el fondo. La mermelada está lista cuando al verter una cucharada sobre un plato frío (sacado del congelador 15 minutos antes) arruga la superficie al empujarla con el dedo.

  5. 05

    Envasado

    Retira la canela y la bolsita de pieles. Tritura con el pasapurés o deja con trozos según preferencia. Llena los tarros esterilizados hasta 1 cm del borde, cierra, y ponlos boca abajo 10 minutos. Guarda en lugar fresco y oscuro.

Información nutricional

Por 100 g (estimación) Fuente: BEDCA + USDA
Calorías 185kcal
Hidratos de carbono 47.5g
de los cuales azúcares 46.2g
Fibra alimentaria 1.2g
Grasa total 0.1g
Proteínas 0.2g

Notas

La proporción clásica es 1:1 fruta/azúcar. Con 600g de azúcar por kilo de fruta obtienes una mermelada menos dulce y más afrutada, pero con menos vida útil (máximo 6 meses). Si quieres conserva de larga duración, usa 700–800g de azúcar por kilo.

Preguntas frecuentes

  • La pectina de la manzana se concentra en la piel y en las membranas del corazón. Al cocerlos en una bolsita dentro de la mermelada, liberas pectina natural que ayuda a gelificar sin añadir pectina de sobre. Al final se retira la bolsita.

Fuentes

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